Detalle de una ilustración realizada por el grabador flamenco Theodor de Bry (1528-1598) en su obra 'América', utilizada como base iconográfica para la Leyenda Negra en la Europa protestante.
Para combatir aquella sombra maligna que llaman Leyenda Negra, y que tanto se ha empecinado en empañar la gloria de España, no hay arma más poderosa ni más justa que el estudio sereno de los hechos, y su posterior meditación a la luz de los tiempos en que acaecieron. Los siglos XV al XVII tuvieron sus propias leyes, sus propias virtudes y sus propios pecados; juzgarlos con los ojos de hoy es, muchas veces, hacerles injusticia y traicionar la verdad.
Nada mejor, pues, que dejar hablar a los estudiosos imparciales, para que su voz disipe las tinieblas sembradas por la propaganda antiespañola y por los enemigos seculares del Imperio y de la Monarquía Hispánica.
Uno de los dardos más envenenados de esta Leyenda es el supuesto trato cruel que los españoles dispensaron a los naturales de las Indias. Ante tal acusación, el historiador sueco Carl Grimberg (1875-1941) escribió con claridad meridiana:
«Con todos los defectos, y no hay empresa humana que no los tenga, la conquista de América por los españoles constituye una de las epopeyas más gigantescas de la Historia universal. Durante la vida de tres generaciones sucesivas, los españoles descubrieron, exploraron, conquistaron y colonizaron el imperio más grande que el mundo ha visto jamás, ejecutaron prodigios de valor y de resistencia y crearon una sociedad civilizada en medio de un desierto virgen.»
Y añadía, sin miedo a la verdad:
«Todo historiador imparcial reconocerá que el comportamiento de los españoles hacia los indígenas no tiene punto de comparación con la destrucción sistemática de éstos, hasta su total extinción en América del Norte, obra de otras colonizaciones.»
Sobre el malicioso vocablo «colonias», con el que algunos pretenden empequeñecer los virreinatos de España, el mismo Grimberg esclareció:
«Los dominios hispanoamericanos pueden considerarse “colonias” solo en el sentido de que la antigua Roma diera al vocablo: el de la población procedente de la metrópoli, y así, fueron de hecho verdaderas provincias o regiones españolas.»
No menos elocuente es el testimonio del historiador y antropólogo peruano Heraclio Bonilla, quien, refiriéndose a la independencia de aquellas tierras, afirmó:
«Para la población indígena y para la población negra (la independencia) sin duda fue un día de duelo. La población indígena perdió efectivamente muchos mecanismos de protección que tuvo durante los tres largos siglos de la dominación colonial y no me parece una casualidad que Agustín Agualongo y los campesinos indios de Pasto se levantaran en contra del ejército patriota.»
Y como remate de esta defensa de la verdad histórica, oigamos al norteamericano Philip Wayne Powell (1913-1987), profundo conocedor de la América virreinal:
«La versión vulgar y simplista del reinado de España en América como época de tiranía y pillaje, esclavitud, explotación desangrante y obscurantismo, no está de acuerdo con los hechos. El gobierno español, a lo largo de este periodo, fue generalmente más benigno que lo han sido la mayoría de los gobiernos hispanoamericanos posteriores a la separación de España. De no haber sido así, la dominación española no hubiera tenido tan larga vida.»
He aquí, pues, tres voces —una sueca, una peruana y una estadounidense— que, sin ser españolas, coinciden en deshacer la mentira. No se trata de pintar de oro lo que tuvo de humano y, por tanto, de imperfecto. Se trata de restituir a España la justicia que se le debe: la de haber llevado a cabo una de las mayores empresas de la Historia, de haber fundado sociedades mestizas y cristianas donde antes reinaba el sacrificio humano o el desierto, y de haber gobernado aquellas vastas provincias con más misericordia y más duración que muchos de los regímenes que les sucedieron.
La Leyenda Negra es obra de la envidia y de la guerra de propaganda. La verdad, en cambio, es hija del tiempo y de la ciencia. Y el tiempo, como bien dijo el Príncipe de los Ingenios, suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades.
Referencias:
- BONILLA, H.: «Los indígenas, en contra de la independencia», entrevista en Hispanoamérica Unida, 29 de junio, 2013.
- GRIMBERG, C.: «Historia Universal», en Ediciones Daimon, vol. 6: Los grandes descubrimientos, 1983. (Obra original publicada en 1926-1942).
- POWEL, P. W.: «Árbol de odio: La Leyenda Negra y sus consecuencias en las relaciones entre Estados Unidos y el mundo hispánico», en Iris de Paz D.L., Madrid, 1991. (Obra original publicada en 1972).

